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TRATAMIENTOS, DROGAS Y CONTROL SOCIALPoster IX Trobada Catalana Triptico Programa IX Trobada A Triptico Programa IX Trobada B

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TEMATICAS EMERGENTES

Realización VIII Trobada Catalana de Pacients en Tractament amb Opiacis

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A pesar de que los pacientes dependientes de opiáceos son enfermos y enfermas crónicos y tienen derecho al mismo trato que un paciente enfermo crónico normal, la sociedad los considera ciudadanos y ciudadanas de segunda, los atienden en circuitos paralelos a la red normalizada de salud y no siempre les permite elegir su tratamiento. Si a esto sumamos que en los pacientes enfermos crónicos existe un gran riesgo de exclusión social, en los dependientes de opiáceos este riesgo se duplica.

• La dependencia de opiáceos es una enfermedad crónica con recaídas, que requiere tratamientos a largo plazo y una infraestructura psicosocial que permita una estabilización dirigida a la reinserción.
• El estigma asociado a los programas de mantenimiento es uno de los mayores retos a los que se enfrenta el paciente dependiente de opiáceos.
• La red sanitaria de asistencia a las drogodependencias necesita avanzar hacia un modelo que no esté basado solo en la reducción de daños.
• Los recortes afectan especialmente a los pacientes con dependencia a opiáceos, ya que muchos de ellos se quedan sin la posibilidad de acceder al tratamiento.
• MI TRATAMIENTO MI ELECCIÓN (MTME) http://www.mitratamientomieleccion.eu da a conocer a los pacientes y familiares las opciones de tratamiento existentes (tanto farmacológicas como no farmacológicas), que mejor se adapten a sus necesidades y que les permitan normalizar su situación y trabajar hacia una reintegración social.
• La red asistencial de la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, atendió el pasado año a 61.235 personas. Los dependientes de opiáceos ocupan el primer lugar de la lista con 19.481 personas atendidas.
• Aunque el consumo de heroína es estable desde hace años en Andalucía, con una prevalencia del 0,8% de la población , las incautaciones de heroína se han duplicado durante el 2012. La dependencia de esta sustancia sigue siendo un problema importante de salud pública, porque los pacientes dependientes constituyen una población cada vez más cronificada, con numerosos problemas físicos y mentales asociados (SIDA, hepatitis, depresión, etc.).

Sevilla, 27 de febrero de 2013.- Las Asociaciones de Pacientes Dependientes de Opiáceos: APDO y COLECTIVO LA CALLE, con el apoyo de las Federaciones de Drogodependencia FAUDAS, ENLACE y LIBERACIÓN han celebrado el “I Encuentro Andaluz de Pacientes, Familiares, Técnicos y Técnicas en torno a la Dependencia de Opiáceos. El objetivo de este encuentro, titulado “Repensando la Red de Asistencia” ha sido realizar una profunda y seria reflexión sobre los servicios, los tratamientos, las políticas, los recursos, la regulación en la conducción vial de los pacientes, etc., desde perspectivas multidisciplinares para así poder sugerir directrices de mejora, que sin duda, necesita la red sanitaria de asistencia a las drogodependencias. Por este motivo, durante el encuentro, los pacientes han reivindicado la delicada situación en la que se encuentran y han elaborado una serie de propuestas para mejorar la calidad de los servicios que ofrece la red sanitaria de asistencia a las drogodependencias. Una de las cuestiones que reivindican, quizá la más importante de todas, en palabras de los representantes de las asociaciones convocantes, presentadores y facilitadores del encuentro José Carbonell (Gestor de Entidades Sociales y Presidente de las asociaciones APDO y AUMMO) y Marisa Fernández (Agente de Salud de Colectivo La Calle y presidenta de FAUDAS), es la consideración marginal que se da a estos tratamientos, que se dispensan habitualmente en centros -con normativas diferentes al resto- emplazados fuera del circuito normalizado de la atención sanitaria pública, lo que nos hace afirmar que somos pacientes de segunda clase para el Sistema Nacional de Salud.

Además, explicaron José Carbonell Y Marisa Fernández respectivamente , esta “peculiaridad” en la forma de prestar el servicio, ha dificultado que los pacientes puedan recuperar una “normalidad”, debido entre otras cosas, a la incompatibilidad de horarios de los centros con sus trabajos (dificultad de cumplimiento de jornadas laborales); a la falta de estos servicios en sus entornos mas próximos (barrios, municipios, etc..) lo que les obliga a trasladarse, en muchos casos a diario, y a dedicar tiempo y dinero a estos desplazamientos; a la falta de recursos paralelos dentro de las instalaciones donde se dispensan dichos servicios (como podrían ser los centros de día o unos espacios propios de auto-apoyo o asociativos), etc.

Asimismo, las asociaciones de pacientes denunciaron que existe una “doble moral” en cuanto a los tratamientos y los centros de drogodependencias, ya que al ser un circuito de atención paralelo a la sanidad normalizada, el simple hecho de acudir a estos centros provoca rechazo social y pérdida de confianza incluso por parte de la propia familia. Este estigma asociado a los programas de mantenimiento y que influye, en muchas ocasiones, en que los dependientes de opiáceos no se acerquen a pedir ayuda, es uno de los mayores retos a los que se enfrentan estos pacientes.

Los pacientes insistieron mucho en recordar que la dependencia a opiaceos es una enfermedad crónica con recaídas (generalmente) caracterizada por la búsqueda y el consumo compulsivo de sustancias opiáceas, que requiere de tratamientos a medio y largo plazo y de una infraestructura psicosocial que permita una estabilización dirigida a la reinserción. En opinión de Mercedes Márquez (Educadora Social del Colectivo la Calle y gerente de FAUDAS), si por un problema coyuntural esta infraestructura se sigue reduciendo y/o sigue desapareciendo, dificultará cada vez más el trabajo con nuestros usuarios y usuarias. Con ello asumimos cada vez más el riesgo de que busquen soluciones alternativas en el mercado negro de la calle, bajo el silencio de las administraciones.

Por otro lado, añadió Marisa Fernandez, “la estructura de las terapias de mantenimiento con sustitutivos opiáceos, sigue enmarcada en los Programas de Reducción de Daños; no ha evolucionado y, en la mayoría de los casos, el paciente no tiene derecho a participar en el proceso de elección de su tratamiento, según considere que es el más adecuado para él (metadona, buprenorfina/naloxona o diacetilmorfina), lo que provoca desigualdades territoriales en función de si el tratamiento está o no financiado al 100%. En consecuencia, en algunas comunidades autónomas el acceso a la terapia con buprenorfina/naloxona, que tiene un coste añadido, es muy complicado para algunos pacientes y significa que muchos de ellos y ellas no pueden adherirse a la terapia o tienen serias dificultades para financiarla.

Para que los pacientes dependientes de opiáceos conocieran todas las opciones terapéuticas disponibles en su país, nació la campaña europea MI TRATAMIENTO MI ELECCIÓN (MTME) (www.mitratamientomieleccion.eu ), fruto de la colaboración entre una serie de grupos de usuarios y usuarias europeos y organizaciones terapéuticas. Su objetivo es proporcionar información de calidad acerca de la dependencia a la heroína y los opiáceos. Esta campaña es muy importante para los pacientes y sus familiares porque “proporciona información de los distintos tratamientos y las formas de afrontar la dependencia de opiáceos desde un punto de vista objetivo y no moralizante”, explicó José Carbonell.

MI TRATAMIENTO MI ELECCIÓN es una campaña de información en Internet donde las personas dependientes a opiáceos encontrarán opciones de tratamiento disponibles en toda Europa (tanto farmacológica como no farmacológica), las ventajas y desventajas de cada una de ellas, con ejemplos reales de personas en su misma situación. Asimismo, MTME incluye videos con historias motivadoras de personas que se han sometido a tratamiento y que han rehecho sus vidas. Además, ofrece consejos sobre como mejorar las posibilidades de éxito de los tratamientos y cuenta con enlaces a grupos de soporte que pueden ofrecer su ayuda. MTME también está dirigida a los familiares y red social más próxima de las personas dependientes de opiáceos, que deseen saber mas sobre la dependencia a la heroína y las opciones de tratamiento: incluye consejos para reconocer la dependencia, historias personales de padres y madres que han vivido la adicción a la heroína de sus hijos e hijas, han visto sus dificultades y grupos de apoyo a familias.

Como no hay nadie más adecuado que las propias personas afectadas para sugerir las mejores alternativas posibles, las asociaciones de pacientes propusieron las siguientes medidas para mejorar la calidad de los servicios:

• Adaptar los programas de tratamiento a las personas que los utilizan, individualizándolos: ¿por qué unas con metadona, otras con buprenorfina/naloxona y unas pocos con diacetilmorfina?
• Favorecer la participación de un representante de los pacientes en los protocolos de actuación.
• Unificar los criterios de tratamientos y la atención sanitaria en todas las CC.AA. para que todas las personas dependientes tengan las mismas posibilidades, porque actualmente nos encontramos con que, según donde resida la persona, tiene una mejor calidad de asistencia que otra, o dispone de más posibilidades de aumentar su adaptación social que otra.
• Crear un Servicio de Urgencias para drogodependientes en el cual puedan atender cualquier imprevisto que pudiera darse.
• Promover la interacción y la confidencialidad entre el equipo terapéutico y el paciente cuando éste acude al Centro, en un lugar habilitado, con un mínimo de privacidad, sin las frecuentes interferencias externas de otras personas usuarias o no, como ocurre actualmente.
• Encontrar soluciones para la masificación, a la hora de recogida del tratamiento, a la que se exponen los pacientes en algunos servicios de dispensación.

Para concluir, los y las representantes de las asociaciones quisieron recordar que las personas dependientes de opiáceos no son “marcianos que han venido de otro planeta”, son personas que están entre nosotros; son nuestros seres queridos (hijos/as, hermanos/as, padres, madres, parejas, amigos/as, etc) y debemos luchar por mejorar su calidad de vida que, en definitiva, es también la nuestra. Por eso, las asociaciones de pacientes, piensan que los pacientes y sus familiares pueden cambiar las cosas si los afectados se unen para reivindicar sus derechos, como ya están realizando pacientes asociados de otras patologías. Si además, las empresas de servicios se suman a las buenas prácticas, creemos que podremos, entre todos cambiar la forma de tratar actualmente la dependencia de opiáceos.

***

Para más información:

APDO (Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos) – Carrer Nou de la Rambla, 81 3º 1ª , 08001 Barcelona.
Tel.: 0034 606237532 / Mo. 0034 663164962
Mail: apdoasociacion@gmail.com / info@apdoweb.org
Pág. Web: http://www.apdoweb.org / http://www.mitratamientomieleccion.eu/row/es/index.asp
Facebook: APDO Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos –
YouTube: apdoasociacion –
Skype: apdoskipe –
Twitter: @apdoaummo

ASOCIACIÓN COLECTIVO LACALLE – C/Bécquer, 43, A Local, 41002 Sevilla.
Tel.: 954 90 28 25 / Móvil: 676 89 38 32
Mail: colcaye@gmail.com
Pág. Web: http://www.colcalle.org
Facebook: Colectivo La Calle

Poster VII Trobada Catalana de Pacients Dependents a Opiacis.

¿SOMOS CIUDADANOS DE SEGUNDA? SE PREGUNTAN LOS PACIENTES DEPENDIENTES DE OPIÁCEOS.
La Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos denuncia que se enfrentan al estigma de la sociedad,
que los considera ciudadanos de segunda y los atiende en circuitos paralelos a la red normalizada de salud,
a pesar de que son enfermos crónicos y tienen derecho al mismo trato que un enfermo crónico normal.
• El acceso a los tratamientos existentes en la actualidad en España y la atención sanitaria a los
drogodependientes, varía según la CC.AA. en la que se reside.
• El estigma asociado a los programas de mantenimiento es uno de los mayores retos a los que se enfrenta
el paciente dependiente de opiáceos.
• Los recortes afectan especialmente a los dependientes de opiáceos en tratamiento, ya que muchos de
ellos se quedan sin la posibilidad de acceder al tratamiento elegido.
• La introducción del copago farmacéutico y la no financiación de muchos medicamentos ha provocado ya
un aumento de la falta de adherencia a los tratamientos.
• La dependencia de opiáceos es una enfermedad crónica con recaídas, que requiere tratamientos a largo
plazo y una infraestructura psicosocial que permita una estabilización dirigida a la reinserción.
Barcelona, 21 de noviembre de 2012.- La Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos (APDO) ha
celebrado su VII Jornada, con la colaboración de la Diputación de Barcelona, el Departamento de Salud de la
Generalitat de Cataluña y la Agencia de Salud Pública del Ayuntamiento de Barcelona. Durante el encuentro, los
pacientes han reivindicado la delicada situación en la que se encuentran y han elaborado una serie de propuestas
para mejorar la calidad de los servicios que ofrece la red sanitaria de asistencia a las drogodependencias. Una de
las cuestiones que reivindican, quizá la más importante de todas, en palabras del Sr. José Carbonell, Presidente de
la Asociación y paciente reinsertado, es la consideración marginal que se da a estos tratamientos, que se
dispensan habitualmente en centros -con normativas diferentes al resto- emplazados fuera del circuito normalizado
de la atención sanitaria pública, lo que nos hace afirmar que somos pacientes de segunda clase para el Sistema
Nacional de Salud.
Además, prosigue Carbonell, esta “peculiaridad” en la forma de prestar el servicio, ha dificultado que los pacientes
puedan recuperar una “normalidad”, debido entre otras cosas, a la incompatibilidad de horarios de los centros con
sus trabajos (dificultad de cumplimiento de jornadas laborales); a la falta de estos servicios en sus entornos mas
próximos (barrios, municipios, etc..) lo que les obliga a trasladarse, en muchos casos a diario, y a dedicar tiempo y
dinero a estos desplazamientos; a la falta de recursos paralelos dentro de las instalaciones donde se dispensan
dichos servicios (como podrían ser los centros de día o unos espacios propios de auto-apoyo o asociativos), etc.
Asimismo, el Sr. Carbonell denuncia que existe una “doble moral” en cuanto a los tratamientos y los centros de
drogodependencias, ya que al ser un circuito de atención paralelo a la sanidad normalizada, el simple hecho de
acudir a estos centros provoca rechazo social y pérdida de confianza incluso por parte de la propia familia. Este
estigma asociado a los programas de mantenimiento y que influye, en muchas ocasiones, en que los dependientes
de opiáceos no se acerquen a pedir ayuda, es uno de los mayores retos a los que se enfrenta el paciente
dependiente de opiáceos.
Por otro lado, añade Carbonell, la estructura de las terapias de mantenimiento con sustitutivos opiáceos, sigue
enmarcada en los Programas de Reducción de Daños; no ha evolucionado y, en la mayoría de los casos, el
paciente no tiene opción para elegir el tratamiento más adecuado para él (metadona o buprenorfina/naloxona), lo
que provoca desigualdades territoriales en función de si el tratamiento está o no financiado al 100%. En este
sentido, el Presidente de APDO recalca que, actualmente en Cataluña, muchas familias tienen que elegir entre
pagar un euro más en la farmacia o comprar un litro de leche. En consecuencia, el acceso a la terapia con
buprenorfina/naloxona, que tiene un coste añadido, es muy complicado para estos pacientes y significa que muchos
de ellos no pueden adherirse a la terapia o tienen serias dificultades para financiarla.
En este sentido, J.M.R. paciente de Madrid, con una discapacidad del 55%, que le impide trabajar, y una pensión de
400€ con la que apenas sobrevive, refirió que toma la buprenorfina/naloxona desde hace dos meses porque lo
pasaba muy mal con la metadona. Dijo que a pesar de que no le quieren sellar las recetas en la Seguridad Social,
va a hacer lo posible para no abandonar el tratamiento porque hacía tiempo que no se encontraba tan bien, tan
despierto y sin sensación de dependencia.
Por otra parte -sostiene Carbonell- el acceso al tratamiento varía según la Comunidad Autónoma en la que resida el
paciente o según si vive en una zona urbana o en una rural. En su opinión, el acceso total a las terapias disponibles
en la actualidad en España, sin diferenciación entre CC.AA., contribuiría a la normalización del tratamiento de estos
pacientes, que según José Carbonell, tienen el mismo derecho que los enfermos que sufren otras patologías para
recurrir a todos los tratamientos disponibles.
Es importante señalar que los recortes están afectando seriamente a estos pacientes que, al fin y al cabo, son
enfermos crónicos. En efecto, la drogodependencia es una enfermedad crónica con recaídas caracterizada por
la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, que requiere de tratamientos a largo plazo y de una infraestructura
psicosocial que permita una estabilización dirigida a la reinserción. En opinión de Carbonell, si por un problema
coyuntural, esta infraestructura se reduce o desaparece, dejaremos de poder ayudar a nuestros pacientes con el
riesgo de que vuelvan a la calle y busquen soluciones en el mercado negro. De hecho, insiste el presidente de
APDO, la introducción del copago farmacéutico y la no financiación de muchos medicamentos, ha provocado ya un
aumento de la falta de adherencia a los tratamientos.
De esta manera, desde APDO proponen las siguientes medidas para mejorar la calidad de los servicios:
• Adaptar los programas de tratamiento a las personas que los utilizan, individualizándolos: ¿por qué unos con
metadona, otros con buprenorfina/naloxona y unos pocos con heroína?
• Favorecer la participación de un representante de los pacientes en los protocolos de actuación.
• Unificar los criterios de tratamientos y la atención sanitaria en todas las CC.AA. para que todos los dependientes
tengan las mismas posibilidades, porque actualmente nos encontramos con que, según donde resida la persona,
tiene una mejor calidad de asistencia que otra, o dispone de más posibilidades de aumentar su adaptación social
que otra.
• Crear un Servicio de Urgencias para drogodependientes en el cual puedan atender cualquier imprevisto que
pudiera darse.
• Promover la interacción entre el equipo terapéutico y el paciente cuando éste acude al Centro, en un lugar
habilitado, con un mínimo de privacidad, sin las frecuentes interferencias externas de otros usuarios, como ocurre
actualmente.
• Encontrar soluciones para la masificación a la que se exponen los pacientes en algunas franjas horarias.
Durante el encuentro, los asistentes pudieron informarse sobre la campaña MI TRATAMIENTO MI ELECCIÓN
(MTME) http://www.mitratamientomieleccion.eu. que APDO considera muy importante para los pacientes porque
proporciona información de los distintos tratamientos y las formas de afrontar la dependencia de opiáceos desde un
punto de vista objetivo y no moralizante. Se trata de una Web creada por APDO, junto con otras entidades de
ámbito europeo, donde los pacientes drogodependientes y sus familiares encontrarán opciones de tratamiento
disponibles en toda Europa (tanto farmacológicas como no farmacológicas) y las ventajas y desventajas de cada
una de ellas, con ejemplos reales de personas en su misma situación.
Para concluir, el Presidente de APDO quiere recordar que los pacientes drogodependientes no son “marcianos que
han venido de otro planeta”, son personas que están entre nosotros; son nuestros seres queridos (hijos, hermanos,
padres, esposos, amigos) y debemos luchar por mejorar su calidad de vida que, en definitiva, es también la nuestra.
Por eso, desde APDO, piensan que los pacientes y sus familiares pueden cambiar las cosas si los afectados se
unen para reivindicar sus derechos, como ya están realizando pacientes asociados de otras patologías. Si además,
las empresas de servicios se suman a las buenas prácticas, creen que se puede cambiar la forma de tratar
actualmente la dependencia de opiáceos.
***
Para más información:
APDO (Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos) – Carrer Nou de la Rambla, 81 3º 1ª , 08001 Barcelona.
Tel.: 93 5196967 / Mo. 0034 663164962
Mail: apdoasociacion@gmail.com / info@apdoweb.org
Pág. Web: http://www.apdoweb.org / http://www.mitratamientomieleccion.eu/row/es/index.asp
Facebook: APDO Asociación de Pacientes Dependientes de Opiáceos
YouTube: apdoasociacion
Skype: apdoskipe
Twitter: @apdoaummo

Los temas que se exponen se debe mencionar, que han sido extraídos, del buen trabajo que ha realizado, el Magistrado del Tribunal Supremo, de la Sala Segunda, de lo Penal. Ha sido fiscal del Estado (1.994/1.996). Ha sido Profesor de Derecho Penal en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Es autor de diversas obras relacionadas.  Para mas información podéis consultar http://www.laley.es

No voy a detallar los números de sentencias que se pronuncian, pues creo que, a los lectores sin formación jurídica les puede dificultar en la comprensión de dicha lectura.

Agradecer al letrado Sr. Soriano la facilitación y accesibilidad a una información jurídica perteneciente a la colección CODIGOS MAGISTER.

La pregunta realizada en el foro, puede ser extensa en su respuesta, con lo que voy a ir sintetizando toda la información adquirida…

Sobre la diversificación de las  sustancias dentro del sistema jurídico empezar diciendo que, pueden formar parte del inmenso rompecabezas jurídico varios conceptos o principios jurídicos.

En lo que se refiere la pregunta del foro sobre detención por posesión de drogas, aclararemos de qué forma se agrupan las sustancias, aclarando el agravante de cantidad de notoria importancia.

El Pleno no jurisdiccional de la Sala Penal del Tribunal Supremo desarrollo un acuerdo, el 19 de octubre de 2001, para variar las dosis que hay que tener en cuenta para apreciar el agravante de cantidad de notoria importancia, el cual fue examinado por la Junta no jurisdiccional, el 13 de diciembre de 2004. Y partiendo del acuerdo estimó que el subtipo agravado de notoria importancia se aprecie a partir de las quinientas (500) dosis referidas al consumo diario de la sustancia en cuestión, en lugar de las doscientas (200) como se calculaba anteriormente.

A.- Opiáceos y sustancias relacionadas: La agravante específica de cantidad de notoria importancia, se sitúa en las quinientas dosis, considerando un poco mas de medio gramo por dosis diaria, equivaldría a 300 gramos de principio activo.

– Heroína (Caballo). Cantidad notoria importancia 300 gramos. Situada en las quinientas dosis, referidas al consumo diario estimado por el Instituto Nacional de Toxicología, equivaldría unos 600 miligramos al día, por 500 días.

– Morfina (Cloruro mórfico, Andrómaco, Morfina Braun, Morfina Sierra, MST Continus, Sevredol-Skenan). Cantidad notoria importancia 1000 gramos. Consumo diario estimado alrededor de 2000 miligramos al día, por 500 días.

– Metadona (Metasedin).Cantidad notoria importancia 120 gramos. Consumo diario estimado 240 miligramos al día, por 500 días.

– Bupremorfina (Búprex, Prefin). Cantidad notoria importancia 1,2 gramos. Consumo diario estimado 2,4 miligramos al día, por  500 días.

– Dextropropoxifeno (Darvón, Deprancol). Cantidad notoria importancia 300 gramos. Consumo diario estimado 600 miligramos al día, por 500 días.

– Pentazocina (Pentazocina, Fides, Sosegon). Cantidad notoria importancia 180 gramos. Consumo diario estimado 360 miligramos al día, por 500 días.

– Fentanilo (Durogesic, Fentanest). Cantidad notoria importancia 50 miligramos. Consumo diario estimado 0,1 miligramo al día, por 500 días.

– Dihidrocodeina (Contugesic).Cantidad notoria importancia 180 gramos. Consumo diario estimado 360 miligramos al día, por 500 días.

– Levoacetilmetadol (LAAM, Orlam). Cantidad notoria importancia 90 gramos. Consumo diario estimado 180 miligramos al día, por 500 días.

– Petidina (Meperidina, Dolantina). Cantidad notoria importancia 150 gramos. Consumo diario estimado 300 miligramos al día, por 500 días.

– Tramadol (Adolonta, Tioner, Tradonal, Tralgiol, Tramadol, Asta Médica). Cantidad notoria importancia 200 gramos. Consumo diario estimado 400 miligramos al día, por 500 días.

B.- Derivados de cocaína: Desde octubre del 2001 la Junta General no jurisdiccional decide que las quinientas dosis del consumo diario, valorado en 1,5 gramos por día, suma un total de 750 gramos de cocaína pura, a partir de esta cantidad se aprecia la agravante específica de cantidad de notoria importancia.

El Tribunal supremo presenta las razones de los límites para determinar el agravante específico de notoria importancia:

– La variedad de consumos medios habituales producidos en diversas sustancias  según el informe del Instituto Nacional de toxicología (18 octubre 2001).

– La opinión compartida de que existía una desproporción punitiva especialmente en drogas duras, pues anteriormente se primaba indirectamente a  los grandes traficantes, pues igual o similar pena podía imponerse por ser sorprendido con 150 gramos de cocaína pura, que con 5 kilos de la misma sustancia.

-La opinión unánime, relativa a los desajustes penológicos debía y podía ser corregida, ofreciendo a los tribunales nuevas medidas cuantificadotas que permitan una más justa y proporcionada contemplación de los distintos niveles de gravedad, derivados de la cantidad de droga.

– Constituye una mayor precisión de los criterios referenciales, que deben ser los limites sobre los cuales se debe apreciar la calificación de notoria importancia.

Bajo el criterio del pleno no jurisdiccional de la sala se cree cumplir con los siguientes objetivos:

– Acomodar los criterios jurídicos sobre los limites a la progresiva evolución de los porcentajes actuales de consumo de las diferentes clases de drogas.

– Posibilitar la proporcionalidad de la cantidad de pena a imponer, en un recorrido penológico excesivo como es el asignado al delito base (3-9 años) permitiendo realizar las correspondientes modulaciones gradacionales en razón a la cantidad potencial de daño.

Piensan que con el nuevo acuerdo del Pleno se han modificado sensiblemente las dosis, teniendo en cuenta y pudiendo apreciar el agravante de cantidad de notoriaimportancia, diciendo que reafirman principios tan esenciales para el orden jurídico de lo penal como el de legalidad, en su vertiente de taxativa de la norma, el de seguridad jurídica o certeza en la aplicación de precepto, el de igualdad de tratos a todos los justiciables, el de proporcionalidad de las penas a la gravedad del hecho y el de eficacia de la ley penal.

La expresión “notoria importancia” puede ser considerada como un elemento descriptivo del tipo, en cuanto que su precisión, a efectos punitivos, precisa del análisis de la realidad social, en la que se produce el tráfico y consumo de drogas. Vendrá determinada por una serie por una serie de valoraciones científicas y sociológicas.

La exigencia de que la respuesta penal sea proporcionada, por lo que se permite un amplio recorrido a través de la pena prevista para los supuestos básicos, en los casos que la droga afecte gravemente a la salud. En atención a la cantidad de droga encontrada, la gravedad y circunstancia del hecho y las especiales características del autor, es posible llegar a una más perfecta acomodación de la pena, lo que no sólo responde a las exigencias legales de individualización, sino que permite satisfacer más ajustadamente el principio de proporcionalidad

 Clorhidrato de cocaína (Falopa, Nieve, Perico, etc. Speedball (al mezclarla con heroína)).Cantidad notoria importancia 750 gramos. Consumo diario estimado 1,5 gramos al día, por 500 días.

C.- Derivados de Cannabis: Se considera que no es preciso concretar el grado de THC de la planta, chocolate o aceite para apreciar la agravante de cantidad de notoria importancia, considerando en diversas sentencias del año 1997 y 1998  “que la riqueza en THC no es significativa, pues lo que determina su mayor o menor toxicidad es la clase de sustancia que se trate, dato que se infiere (deduce) de su presentación comercial y forma de consumo”. Repasando más sentencias  de 1996 y 1997 se repiten las explicaciones donde una vez determinada la sustancia (marihuana, hachis o aceite de hachis) ” resulta irrelevante el porcentaje de tetrahidrocannabinol (THC) que la sustancia contenga…” Según ratifica la Audiencia Provincial a todas las sentencias interpretando que esta corriente mayoritaria de sentencias “se apoya en las características de esta planta, el THC se halla mezclado con las células de la misma, por lo que nunca se halla en su estado puro, sino como componente de la planta o pastilla prensada. Es por eso por lo que la concentración de THC en la droga concreta no depende de manipulaciones o adulteraciones debidas a obra humana, sino de causas naturales como la calidad de la planta en función de la zona de cultivo o de la más cuidadosa selección de las partes componentes a ella, pues la concentración de THC es mayor en las flores y en las hojas y menor en los tallos”.

Otra sentencia de finales de 1997 dice que “es doctrina de esta sala que para apreciar la notoria importancia en el hachis no se hace preciso concretar el grado de T.H.C. que posee la planta, ha diferencia de lo que ha establecido la jurisprudencia respecto a las drogas duras, sino al peso total de la droga intervenida”.

La sentencia 30 de octubre de 1995 dice que “al lado de drogas como el crack, la heroína, o LSD, existen otras que se utilizan en su forma natural, así los derivados del Cannabis sativa o cáñamo índico, que son productos vegetales que se obtienen de la planta misma, sin proceso  químico alguno, y a lo mas son sometidos  a procedimientos de secado o prensado para reducción de volumen y obtención de resina. Tales productos nunca presentan la sustancia activa, el tetrahidrocannabinol (THC) en estado puro y tal principio alucinógeno varía en los diversos productos ofertados al consumo… En estos casos el dato de concentración sustancia pierde interés cuando, como en este supuesto, se trata de una sustancia de no grave daño y además viene ya identificado por su nombre clasificador a efectos de concentración como hachis o resina de cannabis”. En otra sentencia de diez años después, 9 de noviembre de 2005 se repite en lo referente a la ausencia de pureza, “sabido es que el hachis no se calcula la pureza, por cuya razón nada se dice en la Sentencia”.

 Una sentencia nueva, no incluida en la edición del libro Jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre el delito de tráfico de drogas. En este caso, por pertenecer a la Audiencia Provincial del País Vasco con fecha del año 2006, es  la sentencia más reciente que he conocido resaltando, que es, el primer alijo de droga incautada que un juez ordena su devolución, creando un precedente a tener en cuenta, el adelanto mas novedoso tiene relación con el derecho al auto cultivo; el archivo de la causa abierta contra la asociación Pannagh de Bilbao, terminando con la devolución de las plantas incautadas. Se basa en la teoría del consumo compartido: “La Audiencia entiende que no existe indicio de delito, ya que a su juicio esta plantación cumple los requisitos que la jurisprudencia del Tribunal Superior exige para ser considerada de “consumo compartido”, es decir, la condición previa de consumidores de las personas participantes, el funcionamiento en circuito cerrado que impide el acceso a terceras personas y la ausencia de fines comerciales. Además la Audiencia considera que el hecho de que sea una asociación legalmente constituida excluye la clandestinidad que cabría esperar de una organización delictiva dedicada al trafico de drogas”.  puesto que el caso se trataba de una asociación de club de cata y cultivo con un régimen interno y sanitario de funcionamiento, abriendo una brecha en el muro de la prohibición es la marihuana por la vía de la farmacia medicinal, al servir de ayuda a varios enfermos crónicos con distintas patologías y a viejos consumidores de marihuana. Parecido pronunciamiento por parte de los tribunales tuvo también ARSECSE en Sevilla saliendo indemne de su juicio por plantación colectiva.

La creación de clubes de catadores y cultivadores supone una herramienta de protección de los cultivadores de cannabis, por medio de una asociación legal. Esta forma jurídica tiene la ventaja que se sientan de antemano los requisitos de un cultivo no ilegal, no como en otros cultivos en donde esto se deberá demostrar en el procedimiento judicial que se habrá de soportar

 Marihuana (Hierba, Grifa, Costo, Maria). Cantidad notoria importancia 10 kilos. Consumo diario estimado 15 a 20 gramos al día, por 500 días.

Hachis (Chocolate). Cantidad notoria importancia 2,5 kilos. Consumo diario estimado 5 gramos al día, por 500 días.

Aceite de hachis. Cantidad notoria importancia 300 gramos. Consumo diario estimado 600 miligramos al día, por 500 días.

D.- LSD “Dietilamina del ácido lisérgico”: Se ha modificado desde 2001 la cantidad de notoria importancia desde las doscientas dosis establecidas antes del 2001 hasta quinientas dosis aprobadas, tras el Pleno no jurisdiccional de la Sala Penal del Tribunal Supremo (19 0ctubre 2001). Las dosis de consumo diario que refleja en el informe el Instituto Nacional de toxicología, el consumo diario se estima en dos dosis de 0,3 mg cada una, o sea de 0,6 mg por día lo que nos ofrece la consideración de cantidad de agravante de notoria importancia a partir de los trescientos miligramos. En el caso de mas de 800 secantes de LSD no se pudo determinar el peso, con lo que no se pudo aplicar el agravante, según sentencia del 4 de diciembre del 2001 dice que si, “no sabemos el peso, porque los análisis realizados nos hablan de “peso imponderable” y así se recoge en el relato de los hechos probados, con lo cual no podemos precisar este dato de suma importancia para la aplicación del agravante de cantidad de notoria importancia”.

 – LSD (Tripi, Secante, Micro punto, Acido,  etc.). Cantidad notoria importancia 300 miligramos. En esta sustancia se considera a partir de las 500 dosis.

E.- Derivados de Feniletilamina: Se ha modificado desde 2001 la cantidad de notoria importancia desde las doscientas dosis establecidas antes del 2001 hasta quinientas dosis aprobadas tras el Pleno no jurisdiccional de la Sala Penal del Tribunal Supremo (19 0ctubre 2001).

En sentencia del 2002 se define la anfetamina como un psicotrópico, cuyo consumo puede provocar grave daño a la salud, por crear dependencia y afectar al sistema nervioso central en el que puede causar diversos trastornos que afectan a la función motora, a la capacidad de juicio y el estado de ánimo.

En varias sentencias anteriores al pleno de la junta de 2001 ya especifican que para saber la determinación de la mencionada agravación, hay que tener en cuenta la pureza de la droga, para eliminar del cómputo aquellas sustancias que acompañan o cortan, de modo que, si en el producto concreto hay otros componentes diferentes a ese principio activo, no deben tenerse en cuenta a los mencionados efectos de determinación de la cantidad necesaria para alcanzar el limite mínimo que se fija. Limite que fijo el pleno no jurisdiccional de la Sala Penal del Tribunal Supremo, elevándola de doscientas a quinientas, refiriendo el concepto de dosis a la cantidad de consumo diario medio de las personas adictas a la sustancia concreta que se trate. Dosis diarias que para la anfetamina, a razón de tres tomas al día, es la de 180 miligramos, cantidad que multiplicada por quinientos alcanza la cifra de 90 gramos, limite mínimo.

 – Sulfato de anfetamina (Anfetas, Speed, Centramina, etc.). Cantidad notoria importancia 90 gramos. Consumo diario estimado 180 miligramos al día, por 500 días.

– Anfepramona (Delgamer). Cantidad notoria importancia 75 gramos. Consumo diario estimado  150 miligramos al día, por 500 días.

– Clobenzorex (Finedal). Cantidad notoria importancia 45 gramos. Consumo diario estimado 90 miligramos al día, por 500 días.

– Fenproporex (Antiobes retard, Grasmin, Tegisec). Cantidad notoria importancia 15 gramos. Consumo diario estimado 30 miligramos al día, por 500 días.

– d-Metanfetamina (Speed, mezclándolo con tripi a veces). Cantidad notoria importancia 30 gramos. Consumo diario estimado 60 miligramos al día, por 500 días.

F.- Hipnoticos y sedantes:

–  Alprazolam (Alprazolam Efarmes, Géminis, Merck, Trankimazin). Cantidad notoria importancia 5 gramos. Consumo diario estimado 10 miligramos al día, por 500 días.

– Triazolam (Alción). Cantidad notoria importancia 1,5 gramos. Consumo diario estimado 3 miligramos al día, por 500 días.

– Flunitrazepam (Rohipnol). Cantidad notoria importancia 5 gramos. Consumo diario estimado 10 miligramos al día, por 500 días.

– Lorazepam (Donix, Idalprem, Lorazepal Médical, Orfidal Wyeth, Placinoral, Sedizepam). Cantidad notoria importancia 7,5 gramos. Consumo diario estimado 15 miligramos al día, por 500 días.

– Clorazetato dipotásico (Nansius, Tranxilium). Cantidad notoria importancia 75 gramos. Consumo diario estimado 150 miligramos al día, por 500 días.

G.- Fenetilaminas de anillo sustituido “Drogas de síntesis”:

 – MDA (Píldora del amor). Cantidad notoria importancia 240 gramos. Consumo diario estimado 480 miligramos al día, por 500 días.

MDMA (Éxtasis). Cantidad notoria importancia 240 gramos. Consumo diario estimado 480 miligramos al día, por 500 días.

– MDEA (Eva). Cantidad notoria importancia 240 gramos. Consumo diario estimado 480 miligramos al día, por 500 días.

Pagina web de lectura afin alas personas que usan drogas ó trabajan con ellas

Un trabajo para consulta del tratamiento penal del uso de sustancias segun la cantidad y uso previsto.

He pensado desde hace muchos años, y lo he
escrito de vez en cuando, que España vivía en un estado de irrealidad parcial,
incluso de delirio, sobre todo en la esfera pública, pero no solo en ella. Un
delirio inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido
por la ciudadanía, que aceptaba sin mucha dificultad la irrelevancia a cambio
del halago, casi siempre de tipo identitario o festivo, o una mezcla de los
dos. La broma empezó en los ochenta, cuando de la noche a la mañana nos hicimos
modernos y amnésicos y el gobierno nos decía que España estaba de moda en el
mundo, y Tierno Galván -¡Tierno Galván!- empezó la demagogia del político
campechano y majete proclamando en las fiestas de San Isidro de Madrid aquello
de “¡El que no esté colocao que se coloque, y al loro!” Tierno Galván, que miró
sonriente para otro lado, siendo alcalde, cuando un concejal le trajo pruebas
de los primeros indicios de la infección que no ha dejado de agravarse con los
años, la corrupción municipal que volvía cómplices a empresarios y a políticos.

Por un azar de la vida me encontré en la Expo de
Sevilla en 1992 la noche de su clausura: en una terraza de no sé qué pabellón,
entre una multitud de políticos y prebostes de diversa índole que comían gratis
jamón de pata negra mientras estallaban en el horizonte los fuegos artificiales
de la clausura. Era un símbolo tan demasiado evidente que ni siquiera servía
para hacer literatura. Era la época de los grandes acontecimientos y no de los
pequeños logros diarios, del despliegue obsceno de lujo y no de administración
austera y rigurosa, de entusiasmo obligatorio. Llevar la contraria te convertía
en algo peor que un reaccionario: en un malasombra. En esos años yo escribía
una columna semanal en El País de Andalucía, cuando lo dirigía mi querida
Soledad Gallego, a quien tuve la alegría grande de encontrar en Buenos Aires la
semana pasada. Escribía denunciando el folklorismo obligatorio, el narcisismo
de la identidad, el abandono de la enseñanza pública, el disparate de un
televisión pagada con el dinero de todos en la que aparecían con frecuencia
adivinos y brujas, la manía de los grandes gestos, las inauguraciones, las
conmemoraciones, el despilfarro en lo superfluo y la mezquindad en lo
necesario. Recuerdo un artículo en el que ironizaba sobre un curso de espíritu
rociero para maestros que organizó ese año la Junta de Andalucía: hubo quien
escribió al periódico llamándome traidor a mi tierra; hubo una carta colectiva
de no sé cuantos ofendidos por mi artículo, entre ellos, por cierto, un obispo.
Recuerdo un concejal que me acusaba de “criminalizar a los jóvenes” por sugerir
que tal vez el fomento del alcoholismo colectivo no debiera estar entre las
prioridades de una institución pública, después de una fiesta de la Cruz en
Granada que duró más de una semana y que dejó media ciudad anegada en basuras.

El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo
plano la dificultad y la satisfacción del hacer. Es algo que viene de antiguo,
concretamente de la época de la Contrarreforma, cuando lo importante en la
España inquisitorial consistía en mostrar que se era algo, a machamartillo, sin
mezcla, sin sombra de duda; mostrar, sobre todo, que no se era: que no
se era judío, o morisco, o hereje. Que esa obcecación en la pureza de sangre
convertida en identidad colectiva haya sido la base de una gran parte de los
discursos políticos ha sido para mí una de las grandes sorpresas de la
democracia en España. Ser andaluz, ser vasco, ser canario, ser de donde sea,
ser lo que sea, de nacimiento, para siempre, sin fisuras: ser de izquierdas,
ser de derechas, ser católico, ser del Madrid, ser gay, ser de la cofradía de
la Macarena, ser machote, ser joven. La omnipresencia del ser cortocircuita de
antemano cualquier debate: me critican no porque soy corrupto, sino porque soy
valenciano; si dices algo en contra de mí no es porque tengas argumentos, sino
porque eres de izquierdas, o porque eres de derechas, o porque eres de fuera;
quien denuncia el maltrato de un animal en una fiesta bárbara está ofendiendo a
los extremeños, o a los de Zamora, o de donde sea; si te parece mal que el
gobierno de Galicia gaste no sé cuántos miles de millones de euros en un
edificio faraónico es que eres un rojo; si te escandalizas de que España gaste
más de 20 millones de euros en la célebre cúpula de Barceló en Ginebra es que
eres de derechas, o que estás en contra del arte moderno; si te alarman los
informes reiterados sobre el fracaso escolar en España es que tiene nostalgia
de la educación franquista.

He visto a alcaldes y a autoridades autonómicas
españolas de todos los colores tirar cantidades inmensas de dinero público
viniendo a Nueva York en presuntos viajes promocionales que solo tienen eco en
los informativos de sus comarcas, municipios o comunidades respectivas, ya que
en el séquito suelen o solían venir periodistas, jefes de prensa, hasta
sindicalistas. Los he visto alquilar uno de los salones más caros del Waldorf
Astoria para “presentar” un premio de poesía. Presentar no se sabe a quién,
porque entre el público solo estaban ellos, sus familiares más próximos y unos
cuantos españoles de los que viven aquí. Cuando era director del Cervantes el
jefe de protocolo de un jerarca autonómico me llamó para exigirme que saliera a
recibir a su señoría a la puerta del edificio cuando él llegara en el coche
oficial. Preferí esperarlo en el patio, que se estaba más fresco. Entró rodeado
por un séquito que atascaba los pasillos del centro y cuando yo empezaba a
explicarle algo tuvo a bien ponerse a hablar por el móvil y dejarnos a todos,
al séquito y a mí, esperando durante varios minutos. “Era Plácido”, dijo, “que
viene a sumarse a nuestro proyecto”. El proyecto en cuestión calculo que
tardará un siglo en terminar de pagarse.

Lo que yo me preguntaba, y lo
que preguntaba cada vez que veía a un economista, era cómo un país de mediana
importancia podía permitirse tantos lujos. Y me preguntaba y me pregunto por
qué la ciudadanía ha aceptado con tanta indiferencia tantos abusos, durante
tanto tiempo. Por eso creo que el despertar forzoso al que parece que al fin
estamos llegando ha de tener una parte de rebeldía práctica y otra de
autocrítica. Rebeldía práctica para ponernos de acuerdo en hacer juntos un
cierto número de cosas y no solo para enfatizar lo que ya somos, o lo que nos
han dicho o imaginamos que somos: que haya listas abiertas y limitación de
mandatos, que la administración sea austera, profesional y transparente, que se
prescinda de lo superfluo para salvar lo imprescindible en los tiempos que
vienen, que se debata con claridad el modelo educativo y el modelo productivo
que nuestro país necesita para ser viable y para ser justo, que las mejoras
graduales y en profundidad surgidas del consenso democrático estén siempre por
encima de los gestos enfáticos, de los centenarios y los monumentos firmados
por vedettes internacionales de la arquitectura.

Y autocrítica, insisto, para no ceder más al halago,
para reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás
no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante
estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el
tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando
un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre
responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo
suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo
y la queja, miembros de una comunidad política sólida y abierta y no de una
tribu ancestral: ciudadanos justos y benéficos, como decía tan cándidamente,
tan conmovedoramente, la Constitución de 1812, trabajadores de todas clases,
como decía la de 1931.

Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto.

Las pensiones vitalicias de incapacidad permanente total no pueden impedir el ejercicio de aquellas actividades, ya sean lucrativas o no, compatibles con el estado del pensionista y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.

El problema se encuentra en determinar qué actividades son compatibles con el estado del pensionista, y cuáles son las que representan un cambio en su capacidad de trabajo, y que, a su vez, puedan suponer una mejoría que pueda afectar a la prestación que percibe. Si la profesión que se quiere ejercer ahora es similar a que ejercía, es posible que la Administración le deniegue la posibilidad de la compatibilidad, si por el contrario la actividad que desea ejercer no tiene nada que ver con la que ejercía, la Administración seguramente no se opondrá.

No existe un listado de actividades compatibles con el estado de la persona con discapacidad sino que es el pensionista quién debe comunicar a la Seguridad Social previamente el trabajo que va a realizar, para así solicitar la autorización de la compatibilidad de dicho trabajo con su condición de pensionista.